Women’s Forum México: Entrevista Alexandra Vitard

Como parte de la serie de entrevistas GIRLPOWER en alianza con WOMEN’S FORUM MÉXICO 2017, entrevistamos a Alexandra Vitard, socia de BOND Corporate Affairs.


Con té en mano, en medio del bullicio de una cafetería acogedora, Alexandra nos revela el “detrás de cámara” de lo que conlleva ser una mujer empresaria exitosa, esposa y mamá de tres (próximamente).

Al verla tan serena y proyectando un aire de plenitud, no pude evitar preguntarle, “¿cómo le haces?” Yo que apenas llevo siete meses de mamá, sorteando mi día a día con mucha magia y logística, quise profundizar en los retos de la maternidad a los que ella se ha enfrentado y de los cuales evidentemente ha salido airosa para “tenerlo todo”: SU todo.

¿Cómo has hecho para alcanzar el éxito profesional y personal? ¿Crees en “dividir y conquistar”? ¿Crees en la igualdad de género cuando se trata de dividir las labores domésticas, la planeación financiera y la crianza de los hijos con tu pareja?

“Sé que tengo la fortuna de estar casada con una persona que como hombre se autodenomina feminista, y que me acompaña a las women’s march porque dice: “tengo mamá, esposa e hija, ¿cómo no voy a defender sus derechos?” Pero más allá de la ideología que compartimos, claro que tuvimos encontrones en cuanto a las labores del hogar y la familia, porque la idea se convertía en práctica y no teníamos experiencia previa. A mí, personalmente me ayudó mucho leer “The Conflict”, de Elisabeth Badinter, decía que una de las razones por las que Francia estaba tan avanzado en el tema de la equidad de género en las familias era porque no sólo las mujeres habían salido al mercado laboral, sino porque los hombres también habían entrado a la casa. Los quehaceres que dejaban las mamás, los retomaron los papás, las mujeres ayudaban trayendo ingreso adicional, los hombres ayudaban con los hijos y la casa. Así que a partir de esa referencia decidimos operar mi esposo y yo.

La verdad no nos costó trabajo, y no por los hijos, porque cualquier papá adora a sus hijos, sino porque la presión social no le pegó. Nunca le dio pena decir a sus amigos que no podía alcanzarlos porque estaba con los niños mientras yo tenía una cena de chamba, ni tampoco llevarse él sólo a los niños a desayunar y al parque el fin de semana que tuve que viajar; los bañó, los durmió, los levantó y arregló para llevarlos a la escuela, los llevó al doctor cuando lo necesitaron, asumió su rol de papá al 100%. Claro que tuvimos momentos en que ni él ni yo podíamos atender una situación porque su trabajo también lo demandaba, y eran días en los que ninguno de los dos podíamos escaparnos para resolverlo, y ahí entró la familia para ayudarnos.

Pero como esto ha sido un work in progress, creemos que vamos por buen camino, hemos tenido nuestras altas y bajas, pero hemos tratado de súper comprometernos a darles el mejor ejemplo de igualdad dentro de la casa (sobre todo porque tenemos niña y niño… y una niña más próximamente), así que nos mantenemos en total comunicación de lo que nos está poniendo de malas, lo que nos frustra, lo que agradecemos del otro, en fin… tratamos de mantener las expectativas lo más claras posibles para evitar al máximo las desilusiones o malentendidos, que son difíciles de evitar. Pero bueno, we do our best!”

Muchas mujeres se plantean armar una “red de apoyo” para poder cumplir con todos sus roles. ¿Cómo te ha funcionado esto a ti, a tu esposo y a tus hijos? ¿A quién le pides ayuda?

“En mi experiencia, una de las herramientas más importantes para una mujer que trabaja, y que encima es esposa (o no) y mamá, es su Support System. No existe una fórmula mágica para esto, cada familia es diferente y cada sistema de apoyo va a variar. Lo importante es desarrollarlo. Para unas el SS es la familia, abuelos, tíos, los papás; para otras es la vecina que conoce y ama a tus hijos desde que eran chiquitos y te ayuda a cuidarlos; otras recurrirán a guarderías (es importante que en este caso confíes plenamente en la gente a cargo de tus hijos, si no en lugar de ayudarte te va a generar mucho estrés); y otras tendrán a la nana, el chofer y la asistente que les ayuda a resolver la logística familiar. Ninguna de estas opciones es mejor que la otra, la mejor opción es la que a ti te simplifica la vida. El SS es lo que te permite ser multitasker, y que parezca que puedes hacerlo todo de forma sencilla (¡aunque requiera de mucha logística tras bambalinas!)”

¿Cuál ha sido tu experiencia “compitiendo” con otras mamás? ¿Te ha tocado ver cómo se juzgan unas a otras, por ej. las que trabajan en el mundo corporativo vs. las que se dedican al hogar?

“Yo me enfrenté a este “feudo” cuando tuve a mi primera hija (que hoy tiene 5 años) y participé activamente en él, cosa que no me enorgullece, pero me encanta la oportunidad de hablar sobre cómo me cambió y cómo crecí al tomar consciencia de él. Cuando nació Elena, y sobre todo cuando entró a la guardería y después al kínder, me topé con todo tipo de mujeres, pero la división más básica entre todas era sencilla, las que trabajaban y las que no. Las que trabajábamos veíamos a las otras como “las que no hacen nada” y las que no trabajaban nos veían como “las madres desconsideradas”, y ambos grupos usábamos lenguaje y actitud condescendiente, pero diplomática, hacia las otras.

Cuando mi niña tenía 3 años y mi niño 6 meses, murió mi papá y mi vida se sacudió. Pero entré en un proceso de self-awareness en todos los aspectos de mi vida, incluido el de la relación con las mamás de los compañeros de mis hijos. Me di cuenta que este feudo es totalmente ridículo, conforme me tomé el tiempo de conocerlas a todas sin prejuicios de por medio, descubrí grandes mujeres con backgrounds e historias increíbles, con situaciones familiares complicadas y sencillas, pero sobre todo, encontré un common ground entre todas, el amor absoluto por sus hijos y porque crecieran felices. No importa cómo decidas hacerlo, o cómo te permita la vida hacerlo, lo único que tú quieres para ellos es lo que quieren todas, ¿qué más da cómo lo hagan?

Desde entonces he agrandado significativamente mi grupo de amigas de la escuela, y cada una ha enriquecido mi vida de forma tan particular, que agradezco el haber podido abrir los ojos a tiempo. Y no es que de repente todas cambiaron, sino que al cambiar mi actitud, ayudé a que otras que siempre estaban a la defensiva se relajaran, y al llegar a conocernos promovimos un ambiente de confianza y amistad que en verdad nos fortalece a todas”.

¿Qué pasó cuando te diste cuenta de que no eras perfecta? De que por más que tratabas de serlo, eres humana y está claro que cometerías errores, y llegar al punto en el que deseas que tu mejor desempeño sea suficiente.

“¡Esta es la mejor pregunta! Así fui yo varios años, obsesiva con que todo me saliera perfecto, tanto para probarme a mí misma lo rockstar que era, como para demostrarles a los demás lo que una mujer es capaz de hacer, y hacerlo a la perfección. Desgraciadamente esto te hace súper intolerante, te aumenta los niveles de estrés al máximo, te provoca ansiedad, en fin, no es fácil pero no te das cuenta, hasta que te das cuenta. En mi proceso de self-awareness también me di cuenta de que me estaba auto-imponiendo estándares ridículos, que no servían más que para hacerme la vida difícil, y a final de cuentas a buscar una validación de los demás, y ¿por qué necesitaría yo validación de los demás si soy una persona muy segura de quién soy y lo que valgo? Esa pregunta lo cambió todo.

Puse en su lugar las prioridades de mi vida, me distancié de las personas que seguían (y siguen) con el velo de la competencia y buscando la perfección. Ahora, en retrospectiva, de verdad me da risa acordarme de las situaciones en que sentía la necesidad de “probarme”. Decidí modificar mi vida a un “no bullshit basis – you bring bullshit, I completely ignore you, I´m too old for this shit” – literal. No sabes lo liberador que ha sido.

No importa qué sea lo que detone en tu vida un proceso de self-awareness, lo importante es que te llegue, cuanto antes mejor, porque la vida es corta. ¿Cuántos días vas a contar de felicidad al final de tu vida?”

El Women’s Forum abordará este y otros apasionantes temas el 8 y 9 de noviembre. ¿Qué esperas del foro en su segunda edición en México?
“Justo ayer en un evento vi el video del Women’s Forum del año pasado, la primera edición de México, y se me hizo un nudo en la garganta. Mi primer WF, que fue en 2014 en Francia, prendió un botón en mí que nadie ha podido apagar, y de verdad espero que lo haga para muchas mujeres más en México. La primera edición siempre es un question mark, la gente no sabe qué esperar, pero la segunda edición es la que te permite entrar con todo porque ya sabes de qué se trata y te debes dejar llevar, hay que asimilarlo todo y aprovecharlo al máximo. Creo que de los take-away más grandes de este foro son que te ves reflejada en muchas mujeres, y ellas en ti, ese mensaje de “no estás sola” es poderosísimo”.

¿Qué tal lo que nos compartió Alexandra Vitard? Estoy segura que su historia inspiró a más de una (a mí ya lo hizo) y hasta a tomar nota. Personas como ella estarán en el Women’s Forum el proximo 8 y 9 de Noviembre. ¡Ahí nos vemos! #wfmx17

Have a kick-ass day!

Sandra Morales CEO GirlPower

Sandra

Sandra ha sido consultora para más de 25 empresas, impactando la agenda de numerosos CEO. Como empresaria, dirigió la división de consultoría en Latinoamérica para el grupo de publicidad líder en el mundo, importantes revistas de moda y el área de innovación para un grupo líder de medios en México. Como emprendedora, lanzó GirlPower y es inversionista en varios start-ups y franquicias. Hace yoga, medita, ama viajar y ha vivido en siete países.

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