6 TÁCTICAS PARA EVITAR CONFLICTOS LABORALES

No es fácil convivir más de ocho horas diarias con personas que no son necesariamente tu familia o tus amigos. Llegas a pasar más tiempo junto a tus compañeros de trabajo que con otras personas, y si a eso le sumas la competencia usual del mundo laboral en el que vivimos, es cuestión de tiempo hasta que haya un conflicto laboral.

Un conflicto laboral puede empezar por situaciones tan diversas como un ascenso, una junta o simplemente porque alguien se comió el yogurt que tenías guardado en el refri. A continuación, enlistamos 6 tácticas para acabar o evitar un conflicto laboral y así puedas llevar la fiesta en paz en tu lugar de trabajo.

 

  1. Ponle pausa

Si durante tu día a día sientes que tu sangre empieza a hervir, lo ideal es tomar una pausa. No digas algo que después lamentarás, es mejor tomarte un momento para enfriarte y reflexionar, para después abordar el tema y encontrar la mejor solución.

 

  1. Dilo cara a cara

Es normal querer desahogarse, pero evita hacerlo frente a otros compañeros, sabes que los chismes vuelan y tu pequeña plática podría llegar hasta los oídos del protagonista de tu historia. Lo mejor es hablar directamente con la persona del conflicto y así evitar terceras personas. También es importante no creer en chismes que escuches.

 

  1. Busca un mediador

Si el conflicto empieza a crecer más de lo que puedas controlar en privado, tener un tercer punto de vista puede ayudar. Puedes pedir ayuda de algún superior que, en una reunión, abra el diálogo sobre el conflicto. Esto ayudará a mantener la conversación tranquila y profesional para que sea una experiencia productiva para todos.

   4.  Hacer un compromiso

Aunque puedas creer que estás haciendo lo mejor para tu equipo de trabajo, ser obstinada no te llevará a ningún lado. Hacer un compromiso con la o las demás personas del conflicto ayudará a terminar con él en lugar de seguir luchando contra él, desperdiciando tu tiempo y energía.

 

  1. Escucha

Es importante conocer todos los lados de la historia, aunque puedas pensar que tu versión es la correcta. Al conocer la razón por la que esa persona actuó de la manera que lo hizo, podría facilitar la resolución del problema.

 

  1. Déjalo ir

Al final de cuentas y aunque no te guste, la realidad es que seguirás trabajando con esta persona. Hay veces que, si el problema no es tan grave y no parece terminar, lo ideal es dejarlo ir y seguir adelante. Debes comprender que no siempre estarás de acuerdo con todo el mundo, y aprender a dejar pasar un conflicto no resuelto es una lección profesional importante.

 

¡Ahora lo sabes! Así que ponlo en práctica y podrás disfrutar al 100% tu estancia en el trabajo.

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